¿CÓMO PREPARAR EL EIR?

Sesión de estudios

Antes de iniciar la sesión de estudio debemos:

Antes de cada sesión de estudio, y para cada una de ellas, conviene marcarse unas metas, unos objetivos a cumplir. Para ello, debemos determinar la materia que vamos a trabajar en dicha sesión.

Para trabajar esta materia, realizamos varias vueltas para afianzar el aprendizaje:

1º Toma de contacto. Lectura del índice y visionado de la estructura, para conocer los apartados que tiene dicho contenido, cómo está dividido, etc. Así hacemos una valoración inicial del contenido que se va a estudiar y su grado de dificultad.

2º Lectura completa de la lección. El objetivo es comprender los contenidos, hacerse una idea general del tema y quedarnos con los conceptos principales. En esta primera lectura no se debe subrayar nada ni pretender memorizar, basta con leer con la máxima atención.

3º Lectura de estudio y subrayado. En esta nueva lectura comenzamos ya con el subrayado. Esta lectura debe hacerse apartado por apartado, deteniéndonos lo que sea necesario, subrayando las ideas principales e intentando asimilar y repetir con las propias palabras lo estudiado.

4º Afianzamiento. Revisamos de nuevo cada apartado hasta lograr dominarlos con seguridad. Para ello, será muy importante realizar esquemas.

5º Resumen. Ahora que ya tenemos un conocimiento bastante preciso del contenido que estamos estudiando y sabemos estructurarlo, podemos elaborar los resúmenes, con apartados principales, sub-apartados, ideas principales, datos de interés, etc.

6º Repaso. Una vez comprendido el contenido, tras las diferentes vueltas que le hemos dado al mismo trabajándolo, utilizamos los esquemas y resúmenes para repasar los contenidos mientras los seguimos repitiendo y reproduciendo.

Algunos consejos:

  • No retrases el comienzo del estudio. Estudia desde el primer día y cumple tu horario.
  • Descansa 5 minutos cada hora.
  • Fíjate objetivos diarios. No solo se trata de emplear horas, hay que marcarse metas. Al finalizar la sesión, valora el rendimiento obtenido.
  • Una vez hayas finalizado realiza una actividad agradable.
  • Aprovecha los ratos muertos (por ejemplo, en el autobús, en la parada de metro…) para repasar algún contenido o practicar con exámenes anteriores del eir.
El lugar de estudio

El lugar de estudio debe propiciar la concentración. Para ello deberá ser:

  • Cómodo. Teniendo a mano todo lo que necesitas, con una buena silla que evite posturas incómodas y una mesa amplia.
  • Silencioso. Sin música o música a un bajo volumen y que no te desconcentre (música tranquila, música clásica…). Sin televisión (tampoco “de fondo” o como “compañía”).
  • Luminoso. Preferiblemente con luz natural, o bien con lámparas y bombillas adecuadas para la lectura, combinando una luz indirecta que ilumine toda la habitación y un foco centrado en la mesa. La habitación no debe estar excesivamente iluminada y se deben evitar los tubos fluorescentes.
  • Ventilado. Utiliza los descansos para abrir las ventanas durante 5 minutos.
  • Con la temperatura adecuada. No debes tener sensación de frío ni de calor (entre 18 y 22 grados centígrados).

Debes intentar que el lugar de estudio siempre sea el mismo, pues la rutina facilita la concentración.

Un buen consejo es “evitar horas de estudio cómodas o entretenidas”, ya que detrás de esta idea se escondo la realidad de que ese tiempo invertido en realidad no está siendo nada efectivo: